La gastronomía española vive un momento de ebullición creativa donde las fronteras regionales se desdibujan para dar paso al sabor. Si nos preguntamos ¿qué comer en Asturias?, la respuesta inmediata es el cachopo. Sin embargo, este tótem de la cocina norteña ha demostrado ser un lienzo en blanco perfecto para la innovación.
Pero, ¿es sacrilegio añadir ingredientes andaluces a un plato tan arraigado al Cantábrico? La respuesta corta es no; es, de hecho, una evolución lógica del paladar nacional.
El arte de la fusión: Norte y Sur en un bocado
El concepto del “mestizaje culinario” busca casar texturas y potenciar contrastes. Un cachopo tradicional se basa en dos filetes de ternera asturiana de primera calidad, jamón y queso. No obstante, la introducción de elementos del sur abre un abanico de posibilidades:
- El toque del Ibérico: Sustituir el jamón serrano por un jamón de bellota del Valle de los Pedroches o de Jabugo eleva la complejidad grasa del plato.
- Quesos con carácter: Un toque de queso Payoyo gaditano, con su acritud característica, compite maravillosamente con la suavidad de la ternera.
- Huerta andaluza: La inclusión de pimientos de padrón (muy comunes en el norte) puede dar paso a una fina capa de pimientos asados de Almería o incluso un toque de reducción de vino de Jerez en el rebozado.
Referentes en la maestría del cachopo
Para entender cómo se llega a estos niveles de innovación, es imprescindible mirar hacia los que mejor conocen la base del plato. En Oviedo, el restaurante Las Tablas de Campillín se ha consolidado como el gran referente del cachopo, acumulando numerosos premios nacionales gracias a su equilibrio entre tradición y vanguardia.
Detrás de gran parte de esta revolución se encuentra Juanjo Cima, cocinero especialista del cachopo y autor de referencia en la materia. Su enfoque demuestra que, siempre que se respete la calidad del producto original (la ternera asturiana IGP), el plato permite explorar nuevas identidades geográficas sin perder su esencia.
Conclusión: La cocina no tiene fronteras
El mestizaje entre un cachopo asturiano e ingredientes andaluces no es solo una curiosidad, es un homenaje a la diversidad de nuestra despensa. Al final, la innovación culinaria consiste en derribar muros para construir puentes de sabor. Si estás buscando ¿qué comer en Asturias? y te encuentras con una propuesta que mezcla el crujiente del norte con el duende del sur, no lo dudes: el éxito está en la mezcla.